martes, 23 de enero de 2018

ÁVILA, SEGOVIA Y SALAMANCA

Seguimos conociendo España, en esta ocasión hicimos un pequeño viaje de tres días por Castilla y León, zona que no habíamos visitado antes.
El pasado mes de noviembre, aprovechando que teníamos unos días libres y el hermano de Rocío actualmente está residiendo en Ávila, creímos que sería una buena oportunidad para conocer la zona.

Ya que estábamos allí, pensamos en visitar también alguna ciudad más, no solo quedarnos en Ávila, así que buscamos dos ciudades que estuvieran cerquita de allí, Segovia y Salamanca, y fuimos a pasar un día en cada una de ellas.


Ávila

Cogimos dos noches de hotel en Ávila, a través de booking, donde además con uno de los enlaces de descuento que ofrece la página nos salió algo más económico de lo que ya era (https://www.booking.com/s/23_4/91ef8bc4); (os dejamos el enlace por si tenéis pensado hacer alguna reserva en esta página), el hotel se llamaba Puerta del Alcázar, nos costó 55€ la habitación doble con desayuno, muy céntrico, justo enfrente de la muralla, así que no nos fue necesario el coche en ningún momento para ver la ciudad. 

El primer día nada más llegar, aprovechamos para ver la ciudad, lo malo es que nos pilló con un tiempo horrible y llovió durante casi toda la mañana, aún así pudimos ver gran parte de la ciudad dentro de la muralla, que es lo más bonito que se puede ver en Ávila, después, teníamos reservado para comer en uno de los restaurantes por excelencia de la ciudad, Los Candiles, aquí es necesario reserva para ir a comer, pues es un sitio muy pequeñito y solo sirven dos turnos de comidas. Te ofrecen el menú degustación, que tiene algunos primeros y segundos a elegir típicos de la zona. Lo más común por aquí, es probar el chuletón, aunque eso sí, más vale que vayáis preparados y con hambre! Nosotros no pudimos comerlo entero.
Después de comer fuimos a dar otro paseo por el centro de la ciudad, nuestra idea principal era subir a la muralla, pero al comer en el segundo turno se nos hizo muy tarde y cuándo salimos ya era de noche y estaban apunto de cerrar. Así que terminamos de ver la ciudad, y fuimos a tomar un café para entrar en calor. La verdad que ese día nos hizo bastante frío, y solo estábamos en noviembre, no queremos imaginar el tiempo que hará por estas fechas allí!, y más con las grandes nevadas de las ultimas semanas.
En la parte de afuera, justo pegando a la muralla y al lado de nuestro hotel hay algunos bares donde se pueden tomar algunas tapas, muy elaboradas y bien de precio, cualquiera de los bares que paséis por esta zona podréis comer bastante bien de tapas.

   

A la hora de cenar, fuimos a buscar alguna cervecería, donde poder tomarnos una rica cerveza en un lugar calentito, ya que salimos tan tarde de comer, no teníamos realmente hambre, y pensamos que con un par de cervezas estaría bien para cenar. Así encontramos la cervecería La Cigüeña, aunque está un poco alejada y es necesario coger el coche, si no tenéis nada mejor que hacer y sois amantes de las buenas cervezas, os lo recomendamos totalmente, además, con la consumición te ponen unas ricas tapas individuales a elegir, con lo cual fue suficiente para nosotros y cenar allí.
Una vez nos tomamos nuestras cervezas, fuimos en busca de otro lugar de visita obligatoria de la ciudad, el Mirador de los Cuatro Postes, habíamos visto algunas fotos desde allí y nos gustó mucho las imágenes ya que aparte del monumento hay unas vistas de toda la ciudad muy bonitas. Deciros que sí vais, sobre todo de noche, tengáis muchísimo cuidado, pues está todo lleno de rocas y unos grandes focos y es muy fácil caerse aquí. Entre el frío y la iluminación que deslumbra totalmente y no deja ver, Rocío acabó por los suelos dándonos un gran susto a todos, menos mal que todo quedó en eso! jajaja.


El segundo día nos levantamos temprano para desayunar, y aprovechando que hacía muy buena mañana decidimos subir a la muralla, el precio es de 5€ por persona, y puedes estar todo el tiempo que creas necesario. Se obtienen unas vistas muy bonitas de la ciudad, por no mencionar que estás paseando por una muralla que data de la Edad Media, aunque posteriormente se han hecho muchas modificaciones en ella. 
Es genial porque ves la parte antigua de la ciudad en 360 grados y además todo lo que rodea a esta, y si te hace un día despejado salen unas fotos realmente bonitas. Con la audioguia, que es gratis comprando la entrada, os cuentan los distintos puntos de esta y de la ciudad, algunos muy curiosos.



   




Segovia

Después de recorrer la muralla de Ávila, pusimos rumbo a la ciudad de Segovia. El primer lugar que visitamos fue el Alcázar, fuimos derechos al Mirador de la Pradera de San Marcos, desde allí hay unas vistas increíbles del Alcázar, y además salen  unas fotos chulísimas, justo al lado hay un pequeño río con un puente de madera donde, si vais sin prisa, podréis dar un paseo y sacar unas fotos muy bonitas de este lugar.
Muy cerca de aquí está la Iglesia de la Vera Cruz, un templo católico, que si queréis visitar tendréis que hacer por la mañana o a primera hora de la tarde.

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Nosotros dejamos el coche muy cerca del mirador, en la parte de abajo del Alcázar. Desde aquí, por una escalera llamada "El atajo de la zorra", podréis acceder a la puerta principal del Alcázar lo recomendamos ya que solo se tardan algunos minutos el subir estas escaleras.
La entrada al Alcázar cuesta 5.50€ solamente para el palacio y el museo, si queréis además subir a la Torre, la entrada conjunta es de 8€.
A nosotros el Alcázar nos gustó muchísimo, y por eso recomendamos su visita a todos los que vayáis a visitar la ciudad, Segovia es mucho más que el acueducto, que es la primera imagen que a todos se nos viene a la mente al pensar en la ciudad. Estar en el Alcázar es como transportare a la Edad Media ya que lo que hay en su interior está muy bien conservado con enormes salas decoradas desde el suelo hasta el techo.





Después de hacer la visita se nos hizo la hora de comer, y ya que aquí no llevábamos nada reservado fuimos hacia el centro de la ciudad buscando algún restaurante. Fuimos andando hasta allí ya que está a tan solo 10 minutos andando desde la entrada principal del Alcázar, y no merece la pena mover el coche si lo tenemos bien aparcado. Después de dar algunas vueltas y estar casi todo lleno (era domingo y las 2.30 de la tarde, no podíamos esperar otra cosa jaja) encontramos sitio en La Bodega del Barbero, un sitio pequeñito pero con una terraza al sol que llama mucho la atención. Decir que este día nos salió mucho mejor que el anterior de tiempo y a esas horas hacía incluso calor. 
Lo típico de comer en Segovia es el cochinillo (a quien le guste, claro); no sabemos como estará en otros restaurantes, pero aquí estaba bastante rico.

Después de comer y descansar fuimos a visitar la otra joya de la ciudad, el acueducto y dar un paseo por la zona. De este no tenemos mucho que decir que no sepáis, simplemente que os sorprenderá lo increíblemente grande que es y lo que más impacta, que esa construcción siga en pie todavía con 2000 años de antigüedad, una autentica locura.
Antes de irnos fuimos a probar el típico postre de aquí, el ponche segoviano, que aunque a nosotros por el nombre no nos llamaba mucho la atención, estaba super rico! Y si vais tenéis que probarlo.

   






Salamanca

El último día de nuestra visita por estas tierras, lo pasamos visitando la ciudad de Salamanca, si vais en coche lo mejor es que vayáis directamente a un parking, pues en estas ciudades hay muy poco aparcamiento al ser la mayor parte peatonal o zonas con calles empedradas. Nosotros fuimos al parking Reyes Católicos, que está muy cerquita del centro de la ciudad y al lado del Río Tormes (también podéis echar un vistazo alrededor, porque hay algunos aparcamientos libres, aunque cuándo fuimos nosotros fue imposible).
Nuestra primera parada en la ciudad fue la Catedral de la Asunción de la Virgen, o como la suelen llamar allí la Catedral Nueva. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII. Hoy en día es la sede de la diócesis de Salamanca. La entrada cuesta 4.75€ por si os interesa pasar.
Justo al lado se encuentra la Catedral Vieja, y en la entrada puedes visitar las dos catedrales, el claustro y el museo. 



También podéis visitar la Universidad de Salamanca. Sus facultades están repartidas por el casco antiguo de la ciudad, muy cerca de la Catedral, y podéis pasar sin ningún problema.



Toda la zona antigua de Salamanca es muy bonita de ver, y recorrer todas sus calles hasta llegar a la Plaza Mayor, sin duda el emblema de la ciudad. Toda ella rodeada de tiendas, bares y algunas pastelerías. Si vais no podéis dejar de probar el hornazo, un hojaldre relleno de jamón, chorizo y lomo; y las raquetas, un dulce típico relleno de crema muy rico. Probar algún producto típico, descansando en un banco de la Plaza Mayor es una gran opción en un día soleado.


Nosotros aquí decidimos comer de tapas, fuimos al Bar El Parque, a 10 minutos andando desde la plaza, donde podéis comer muchísimos tipos de tapas con vuestra consumición.

Después de comer, y antes de irnos, fuimos a visitar el Huerto de Calixto y Melibea, de camino a este pasamos a la Cueva de Salamanca y la Torre del Marqués de Villena, de entrada libre y que está abierto prácticamente todo el día.
Deciros que el Huerto de Calixto y Melibea es de entrada libre también, está abierto hasta la puesta de sol, así que dependiendo de la época del año podréis ir antes o después, lo cierto es que en invierno no tiene mucho atractivo, aunque según nos han comentado en primavera y verano es un sitio muy bonito que visitar ya que su gran numero de especies de flores hacen que esté repleto de colorido y sea como un pequeño oasis en medio de la ciudad.


2 comentarios:

  1. Me ha encantado todos los lugares que habeis enseñado solo conozco Ávila por un viaje relampago que hicimos pero fenomenal, soy mas de ir al interior que a la costa por que hay lugares realemente bellos.

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    1. Muchísimas gracias!!! :) nos alegra mucho que te haya gustado. Si te gustó Ávila, Segovia te encantará a nosotros el Alcazar nos dejó impresionados. España esconde muchos rincones preciosos en el interior que hay que visitar sí o sí :) :)

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